lunes, 3 de febrero de 2014
Sanidad ha presentado la nueva campaña contra la violencia de género en el ámbito sanitario
El secretario de Estado de Servicios Sociales e Igualdad, Juan Manuel Moreno, y la secretaria general del Ministerio de Sanidad, Pilar Farjas, han presentado la nueva campaña contra la violencia de género en el ámbito sanitario por la que se repartirán en próximas fechas un total de 17.302 carteles por 362 centros de salud de toda España.
Carteles que usan el logo “Hay Salida” del Ministerio que dirige Ana Mato y que enviarán a todas aquellas mujeres que sufren malos tratos por parte de sus parejas o exparejas un mensaje de confianza en su personal sanitario habitual, pues son profesionales perfectamente cualificados para abordar dichas situaciones, y sobre todo, para ayudar a que la mujer abandone la espiral de violencia y comience una nueva vida. “La puerta de entrada a un centro de salud puede ser la puerta de salida de la violencia de género”, ha asegurado Juan Manuel Moreno.
Como prueba de ello, el Departamento que dirige Ana Mato financiará este año con 6,5 millones de euros, medio millón más que en 2013, a las organizaciones sociales que trabajen en programas de apoyo, asistencia y atención a mujeres que sufren o han sufrido la violencia de género. Se trata de favorecer el desarrollo de proyectos que ayudan a estas mujeres a salir adelante, a dejar atrás las terribles secuelas que dejan los malos tratos, y de proyectos que dan apoyo a sus hijos, pues estos son también víctimas de una lacra que el año pasado dejó huérfanos a 42 niños y niñas.
Tras recordar que la Organización Mundial de la Salud ha calificado recientemente la violencia de género como una “epidemia mundial”, el secretario de Estado ha incidido en que el 35% de las mujeres en el mundo han sufrido alguna vez un episodio de violencia por el hecho de ser mujeres y que el 30% de las situaciones de malos tratos se producen en el seno de la pareja. Sin embargo, Moreno ha pedido no olvidar ni mucho menos otras manifestaciones de violencia contra la mujer, como la trata con fines de explotación sexual, los matrimonios forzados, los abusos o agresiones sexuales o la mutilación genital femenina.
“Un problema de salud pública”
El secretario de Estado ha subrayado que su Departamento está trabajando en dar a la violencia de género la grave dimensión que representa, pues víctimas de esta lacra no son sólo las mujeres que caen asesinadas, sino las mujeres que resultan lesionadas o heridas.
A su juicio, la violencia sobre la mujer es “un problema de salud pública” porque, de acuerdo con la última Macroencuesta de Violencia de Género, el 34,3% de las encuestadas entonces señalaron que su estado de salud era “regular, malo o muy malo”. Así que los centros de salud “se convierten en la referencia con mayúsculas para todas las mujeres que acuden a los profesionales sanitarios por cuestiones físicas o psicológicas”.
La campaña, por consiguiente, se vislumbra como una herramienta más para lograr lo más importante en la tarea ardua de abandonar la espiral de malos tratos: romper el silencio. Los profesionales sanitarios se encuentran altamente cualificados para distinguir situaciones de dicha índole y para ayudar en todo momento a la mujer. Cuentan desde el año pasado con el Protocolo Común para la Actuación Sanitaria ante la Violencia de Género, que establece pautas para la detección precoz, la valoración, la actuación y el seguimiento de casos. Da, a su vez, orientación práctica para ofrecer una atención integral a las mujeres maltratadas que acudan a cualquier centro sanitario.
“Mejora en prevención y seguimiento”
Pilar Farjas, por su parte, ha destacado que desde el Ministerio es obligatorio “colaborar con las instituciones y organismos competentes” desde el “esfuerzo y el compromiso”, y así, ha valorado los programas de sensibilización y el Protocolo Común de actuación por cuanto permite “el seguimiento de unas pautas de actuación homogéneas en los casos de violencia de género” y favorece la prevención y el diagnóstico temprano.